Descripción y explicación de la
estrategia de observación realizada
Para nuestro acercamiento a las Galerias Brasil y la actividad de los metaleros en tal centro, esta vez
decidimos desarrollar una observación a partir de nuestro rol como
observadores. En este caso, específicamente, desde afuera o desde la
perspectiva de “una mosca en la pared”. Para de esa manera poder observar como
interactúa nuestro grupo objetivo y determinar cuáles son las actividades que
realiza en las Galerías Brasil. Se le informó a los que preguntaban, que era lo
que estábamos haciendo y cual era nuestra labor como estudiantes, sin ningún
problema.
Al haber presencia de metaleros en
dos pisos de la galería, decidimos dividirnos la observación. Dos integrantes
trabajaron en el segundo, mientras que uno en el primero. La estrategia fue
observar todo el movimiento y circunstancias que se daban durante las 5 horas y
en algunos momentos interactuar y conversar, más que todo, con los vendedores.
Sin embargo, durante tres lapsos de 30 minutos cada uno, se acordó registrar
gráficamente que era lo que sucedía, las actividades y cuál era el flujo de
entrada y consumo. Tales gráficos pueden ser observados más abajo. El tipo de
registro a realizarse no solo fue a través de mapas, sino también fotográfico.
El capturar imágenes era clave para mostrar
las características del lugar.
Elaboración y presentación del
contexto de la observación
Segundo piso:
Primer piso:
Descripción
de los sujetos de observación
La primera característica
sorprendente a resaltar fue el hecho de que la mayoría de los visitantes no
presentaban rasgos propios de un “estereotipo de metalero”; es decir, no había
una presencia fuerte del típico metalero vestido de negro, con botas de cuero y
el cabello largo; a excepción de algunos de los vendedores. La mayoría de los
visitantes vestía prendas normales del día a día y muy pocos llevaban el
cabello largo, pero sin embargo, podemos asegurar que son metaleros por su interacción
con los vendedores y demás gente y por las compras que algunos de ellos
hicieron.
Hubo una presencia fuerte de
mujeres (algo no muy esperado) y gente que andaba en parejas, como puede
observarse en los gráficos. Algunas de estas pajeras andaban de la mano y otras
eran solo amigos. Algo que llamo la atención fue un grupo de 3 niños de
aproximadamente entre 12 – 14 años vestidos como metaleros andando por las
galerías. Nos llamó la atención ya que, normalmente se espera y suele haber
gente de mayor edad o a partir de los 17 años.
El trato en general entre la que
gente que observamos fue normal. Algunos de los visitantes ya conocían a los
vendedores y se trataban como amigos y conversaban de temas relacionados al
metal: los próximos conciertos, nuevas bandas que encontraban, la mercadería
que iba a llegar, pedidos especiales, etc.
Sin embargo, en una situación, uno
de los vendedores, al ver que tomábamos fotos, se sintió incomodo y fue a
reclamarle a una de las integrantes del grupo de una manera no muy cordial,
faltándole el respeto. Llamaron al señor de seguridad, le explicamos cual era
nuestro trabajo, que era lo que estábamos haciendo y se soluciono todo.
En general, en toda la galería se
escuchaba música metal, casi todos los que atienden en los stands son metaleros
y paran escuchando esa música. Es parte del ambiente que se vive en Galerias
Brasil.
Registro fotografico
Otras
observaciones significativas no esperadas con anterioridad
Algo no esperado y ya mencionado
anteriormente fue la ausencia del “típico metalero”.
La presencia significativa de mujeres
y niños. Algo no esperado por nosotros.
No todos los que circulaban el
lugar, compraban, algunos solo veían o preguntaban. Y todas estas compras
estaban relacionadas con el metal, sean polos, correas, poleras e inclusive
adornos y accesorios.
Pudimos observar a un grupo de
cuatro metaleros mayores consumiendo bebidas alcohólicas dentro de uno de los
stands, junto al dueño. A los compradores no les parecía importar. Eso es una
muestra de cuál es la actitud y forma de ser del metalero. Mientras que para
cualquier otra persona eso le hubiese parecido una falta de respeto, para el
metalero no.
También, encontramos un puesto de
tatuajes, donde el bajista de una reconocida banda peruana de metal, Epilepsia,
le estaba tatuando la mascota de una banda a un metalero en el pecho. Todo
esto, escuchando música metal.
Las Galerías Brasil no es un lugar
exclusivo para los metaleros. Con el tiempo, este local se ha ido llenando de
negocias de fotocopiadoras e impresiones. También encontramos stands con videojuegos
y ropa clásica.
Existe una presencia también de
stands relacionados a la cultura hip-hop, rastafari y emo. Así como puestos de
música electrónica, punk y de pop o música moderna. Sin embargo, estas son
minoría comparadas con la presencia del metal en toda la galería.
Este primer acercamiento, nos ha
dado muchas ideas acerca de lo que podríamos investigar en la segunda visita, a
partir de lo que nos ha llamado la atención.
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